María Fernández Portaencasa
Resumen
Cuando el emperador Teodosio promulgó el Edicto de Tesalónica, en febrero del 380, el cristianismo niceno pasó a ser la religión oficial del Imperio romano.Unos años después, Ambrosio de Milán, durante su predicación con motivo de la Semana Santa, trazaba esta idílica imagen de una Iglesia universal indivisa: Iam non multae congregationes sunt, sed una est congregatio, una ecclesia.[…] ex haereticis et gentibus repleta ecclesia est.La optimista visión del prelado, para quien la incorporación de herejes y paganos al credo niceno era motivo de celebración, no tendría, sin embargo, un largo recorrido.Tal y como apunta Szada en Conversion and the Contest of Creeds in Early Medieval Christianity, la muerte de Ambrosio antes del término del siglo IV lo privaría de contemplar el desmoronamiento del poder imperial en Occidente, así como la consecuente emergencia de otros poderes, en los que el arrianismo recuperaría su relevancia con un renovado rol político-religioso.Marta Szada, profesora ayudante doctora en
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PORTAENCASA, María Fernández. Marta szada, conversion and the contest of creeds in early medieval christianity, cambridge, cambridge university press, 2024, 360 pp. [ISBN: 978-1-009-42644-2]. Gerion-Revista de Historia Antigua, 2026, 44(1): 253–255.