
Pregunta a cualquier investigador qué le lleva más tiempo en una revisión bibliográfica y la mayoría dirá redactarla. Mira en qué se van realmente las horas y la redacción suele ser la parte más pequeña.
Las cifras dan que pensar. Las revisiones sistemáticas registradas en PROSPERO tardaron una media de 67,3 semanas desde el registro hasta la publicación [1]. La producción científica crece alrededor de un 4,1 % al año y se duplica aproximadamente cada 17 años [2]. Y ya en 2010, la medicina publicaba unos 75 ensayos y 11 revisiones sistemáticas al día [3].

El reparto habitual
Cada proyecto es distinto, pero cuando los investigadores describen una revisión narrativa típica, el tiempo se reparte en los mismos cajones:
- Buscar y volver a buscar. Afinar consultas, probar sinónimos, descubrir tarde un término clave y lanzarlo todo otra vez.
- Filtrar. Leer cientos de títulos y resúmenes para dar con las pocas decenas que importan, y luego dudar de los casos límite.
- Volver a encontrar. Buscar el artículo que leíste hace tres semanas y que decía justo lo que ahora necesitas citar.
- Mantenimiento de las referencias. Dar formato, eliminar duplicados, corregir la numeración después de cada cambio.
- Leer y pensar de verdad. La parte que produce las ideas, y normalmente la que acaba recortada.
Solo el último cajón te necesita a ti. Los cuatro primeros son mecánicos, y en ellos se va la mayor parte del calendario.
Qué merece la pena delegar en una herramienta
La respuesta honesta: las partes mecánicas, con el razonamiento a la vista. El aprendizaje automático lleva años usándose para acelerar la síntesis de la evidencia, sobre todo el cribado [4]. Lo que ha cambiado recientemente es que un solo espacio de trabajo puede planificar las búsquedas, filtrar según tus criterios y redactar un primer borrador con citas, mostrando cada paso.
Ese es el objetivo de diseño de tlooto. Buscar, filtrar, citar y dar formato ocurren en un mismo lugar, y el panel Proceso de trabajo muestra qué se buscó y por qué se conservó cada artículo. La Biblioteca guarda lo que encuentras. El tiempo que recuperas va a la parte que solo puedes hacer tú: leer con atención y decidir qué significa la evidencia.
Un pequeño experimento
En tu próxima revisión, lleva un registro aproximado durante una semana: cuántas horas dedicas a buscar, filtrar, volver a encontrar, dar formato y leer. Casi todo el mundo se sorprende con las tres primeras. Esa cifra es el mejor argumento para cambiar tu forma de trabajar.
Mira cómo estructura tlooto una revisión →
Referencias
[1] Borah, R., Brown, A. W., Capers, P. L., & Kaiser, K. A. (2017). Analysis of the time and workers needed to conduct systematic reviews of medical interventions. BMJ Open, 7(2). https://doi.org/10.1136/bmjopen-2016-012545
[2] Bornmann, L., Haunschild, R., & Mutz, R. (2021). Growth rates of modern science. Humanities and Social Sciences Communications, 8. https://doi.org/10.1057/s41599-021-00903-w
[3] Bastian, H., Glasziou, P., & Chalmers, I. (2010). Seventy-five trials and eleven systematic reviews a day. PLoS Medicine, 7(9). https://doi.org/10.1371/journal.pmed.1000326
[4] Marshall, I. J., & Wallace, B. C. (2019). Toward systematic review automation: a practical guide to using machine learning tools in research synthesis. Systematic Reviews, 8. https://doi.org/10.1186/s13643-019-1074-9